Últimos Capítulos
La red
ofrece exactamente el tipo de estímulos sensoriales y cognoscitivos
repetitivos, intensivos, interactivos, adictivos que han demostrado capacidad
de provocar alteraciones rápidas y profundas de los circuitos y las funciones
cerebrales. (Nicholas Carr, 2010)
Mentalidad
de malabarista es uno de los capítulos más importantes del libro de Carr, pues
luego de dedicar varias páginas a indicar algunos aspectos que resultan claves
para la comprensión del tema, el terreno ya está preparado y el autor procede a
responder de manera precisa y sin necesidad de divagar mucho a la pregunta que
da título a su libro. El objetivo del capítulo es señalar que Internet es
responsable de que nuestras mentes sean sumamente dispersas, y para lograr esto
se hilan los argumentos expuestos en los anteriores capítulos. Por eso,
“Mentalidad de malabarista” también funciona como un resumen de lo que se ha
leído hasta este punto del libro.
Ya había
advertido Carr acerca de la neuroplasticidad del cerebro humano; aprendimos que
nuestra mente se modifica constantemente porque día a día se construyen nuevas
conexiones sinápticas y desaparecen otras, y que en esto influyen las
herramientas que utilizamos. Ahora nos dice que el Internet altera con especial
rapidez y profundidad los circuitos y funciones del cerebro, ya que ofrece
estímulos sensoriales y cognoscitivos de orden repetitivo, adictivo, intensivo
e interactivo. Cualquiera de nosotros, que pasamos varias horas al día en la
Red, puede reconocer que esto es así. Además es impresionante, cómo a través de
todos estos estímulos Internet logra aislarnos del mundo real y podemos
permanecer horas sumergidos en la Red sin inmutarnos por lo que está pasando en
nuestro rededor. Definitivamente, como dice Carr (2011) cuando se refiere a
este hecho, “lo que se ve es una mente consumida por un medio”.
No
obstante, en el capítulo “Mentalidad de malabarista”, Carr nos alerta sobre
todo, de que como dice la frase famosa, que se atribuye con frecuencia al arquitecto
y educador alemán de la primera mitad del siglo XX Ludwig Mies Van der
Rohe, “Less is more”. Internet es muy útil porque encuentra
grandes cantidades de información en pocos segundos; sin embargo, más
información no significa siempre más aprehensión de la información. Imagínese a
cinco personas hablándole de distintos temas al mismo tiempo. Sí, seguramente
le están compartiendo muchísima información pero usted solo podrá comprender
unos cuantos datos y retenerlos con mayor dificultad. Y eso, si antes no se
desespera y hace, como yo, un bloqueo mental que impide cualquier
permeabilización de la información.
En
el capítulo de la Iglesia de Google puedo comenzar a hablar de este como
empresa, como sueño y como entidad, es preciso primero comenzar explicando
algunas bases del taylorismo, pues nos ayudará a comprender de mejor manera, la
forma en la que dicha empresa está fundada. El principio básico del taylorismo
indica que al darle incentivos a los empleados y al ser tratados con calidad,
estos en cierta manera comenzarán a avalar y a rendir más en la empresa que es
lo que a los directivos les interesa, sin embargo estos trabajadores están
siendo explotados sin ni siquiera que ellos se den cuenta, pues el trabajador
lucha por unos incentivos adicionales, que en realidad deberían estar
implícitos en su pago y no luchar para lograr hacerse con esta especie de
premios, etc. Por lo tanto, pese a que Google es una empresa que muestra altos
estándares de felicidad y de adhesión de sus empleados no se logra escapar de
este teorema, pues Google desea ser una empresa familiar y lujosa en sus
interiores, para hacer feliz a sus empleados y que estos al ser cohibidos a
partir de lujosas comidas, libertad de expresión y cientos de centros de
lavanderías y gimnasios que se les dan, comiencen a rendir en sus trabajos con
el fin de adueñarse de un puesto, y es así como la empresa comienza inclusive a
rendir mucho más que con antiguos métodos ortodoxos organizacionales.
Google
de tal manera no solo es el buscador más potente de la red, sino que significa
un cambio en la vida para el hombre o nativo digital, en cuanto a que tienen
acceso a gran cantidad de información en cuestión de segundos. Además de
significarse un cambio en la vida para los empleados, pues estos superdotados
no solo de la informática sino de múltiples profesiones son tratados como
personas en un mundo en el que extrañamente los hombres valen por lo que son y
no por lo que producen.
De
alguna manera que Google se convierte en un estilo de vida, no solo una manera
de sustento, sino una manera de sustento divertida, innovadora y moderna, que
se basa en parábolas y parámetros importantes como la inocencia, en lo que a mi
concierne, este lugar es tan fantasioso que se podría prestar como una
herramienta para volver a la infancia y poder vivir soñando, a diferencia
de aquellas empresas tediosas en las que los sueños se tergiversan y son mal
vistos. Google es un sueño en sí, un sueño de un estudiante que creyó en
sus ideas, un sueño que conforme se fue gestando, lo fue adaptando para que se
pudiera convertirse en el anhelo de muchos ciudadanos, pues Google es ahora el
equivalente para los nativos digitales lo que para la generación de los 80´s,
Google es el significado del valor por las ideas, por el empleado, por los
sueños y por el individuo sensible.
Ahora
bien, en el capítulo de busca memoria, puedo decir qué el paso del tiempo, nos
ha llevado a crear todo tipo de extensiones de nuestro cuerpo, incluyendo la
memoria. Nuestro cerebro es un órgano de capacidades infinitas y que cada día
nos sorprende más y aun así insistimos en relegarle su trabajo a todo tipo de
tecnologías.
Por
lo que se el fenómeno del olvido ha sido objeto de estudio por parte de los
psicólogos. Normalmente, se da primero el olvido rápido, al que sigue una
pérdida de memoria más lenta. Sin embargo, aumentar la cantidad de información
retenida puede lograrse practicando activamente la ‘reproducción’ durante el
aprendizaje, mediante revisiones periódicas del material aprendido, y ‘sobreaprendiendo’
el material más allá del punto de mero dominio. Una técnica instrumental
desarrollada para mejorar la memoria es la mnemotecnia, que supone usar
asociaciones y otros trucos para recordar estímulos concretos.
Tradicionalmente se han dado
cuatro explicaciones del olvido: en la primera se van borrando de modo natural
a lo largo del tiempo como resultado de procesos orgánicos que tienen lugar en
el sistema nervioso, supuesto del que no hay constatación empírica; la segunda
es que la memoria se va distorsionando progresivamente o modificando con el
tiempo; la tercera es que el nuevo aprendizaje interfiere o reemplaza al
antiguo, fenómeno que se conoce como inhibición retroactiva; por último, la
cuarta explicación es que la represión de ciertas experiencias indeseables para
el individuo causa el olvido de éstas y sus contextos.
Las maquinas si bien son
buenas y tienen facultades importantísimas significaron el cambio en la
percepción del mundo moderno, pues el hombre ha llegado a inmiscuirse y a
relacionarse tanto con las máquinas que se han convertido en aparatos de vital
importancia para la vida actual; una vida en la que necesitamos de textos, de
información inmediata para ser alguien, pues aquel que piensa y repiensa una y
otra vez en su interior y aquel con una buena memoria intenta destacarse
no está exento al error, y en una sociedad capitalista, fanática de la
velocidad y de la información y el consumo un error puede significar un empleo,
una vida, etc., pero las maquinas en cambio son elementos cuasi exentos de
errores; El mundo moderno se está robando nuestra vida y percepción, para
convertirnos en máquinas de trabajo.
Y en
este último capítulo que se titula algo como yo se puede entender mejor la idea
ya que Carr cuenta la historia de Eliza, un producto de los años 50 creado por
Joseph Weizenbaum, un ingeniero informático. Lo seductor de este aparato fue
que les respondía a los humanos de manera congruente al captar el verbo para
crear la pregunta de respuesta y así lograr “conversar” con la persona. El
ingeniero se dio cuenta que todas las personas, hasta psiquiatras famosos,
empezaron a venerar la máquina y darle prestigio de humano.
Más
adelante en el capítulo, Carr explica que las tecnologías cambiaron la manera
en que los humanos pensamos y actuamos, de cierta manera se volvieron una
extensión de nosotros y viceversa. “Los estrechos lazos que establecemos con
nuestras herramientas se tienden en ambas direcciones. Así como nuestras
tecnologías se convierten en extensión de nosotros mismos, también nosotros nos
convertimos en extensiones de nuestras tecnologías.” (Carr, 2011)
Creo
que es verdad que hoy somos menos conscientes del ser humanos, la tecnología ha
adormecido nuestro ser como dice Carr, ésta nos está programando en vez de ser
nosotros quien la programemos a ella. Cada vez los computadores son más
inteligentes, a nosotros al revés cada día nos gusta pensar menos. Estamos
llevando el mundo al determinismo tecnológico, ya no podemos vivir sin la
tecnología y ésta nos maneja con facilidad al volverse una necesidad. “Estamos
siendo moldeados por nuestro entorno informativo.” (Carr, 2011)
Puedo ser consiente que hoy en día
pienso diferente, actúo diferente y creo que nunca voy a volver a ser como
antes, aunque espero que la tecnología no logre invadirme completamente, y siga
teniendo la mayoría de las características, que todavía me hacen ser parte de
la humanidad.
Nicholas Carr. ( 2011). Mentalidad de malabarista. En N. Carr, ¿Que
esta haciendo Internet con nuestras mentes?
Bogotá: Taurus.
No hay comentarios:
Publicar un comentario